Sobre nosotros

La historia de cómo un galgo rescatado nos enseñó todo sobre amor, collares y mucho más.

Todo esto partió por Keo. Lo adopté el 2021 en la fundación salvaungalgo. Los galgueros lo habían abandonado a él y a sus hermanos recién nacidos en un cerro en Melipilla y para poder entrar a sacarlos de ahí, la fundación tuvo que intercambiarlos por un saco de comida.

Keo fue mi primer perro. Primerísimo. Llegué sin idea de nada, y junto a él tuve que aprender todo desde cero — no solo lo básico de tener un perro, sino especialmente lo que implica tener un galgo, una raza con reglas propias que nadie te explica si no las vives.

LOS COLLARES

Cuando Keo creció, empezó el drama: ningún collar normal le servía. Los galgos necesitan collares martingales, ajustables, anti escapes, anti ahorques — y los pocos que habían no eran para el estilo del Keo, un cachorro eterno con personalidad de niño chico. Así que dije “ya, lo hago yo”.

VER COLLARES MARTINGALES

ASÍ NACIÓ KEOMA:

Probé materiales, rehice el diseño varias veces, con distintas telas y hebillas, hasta llegar al collar que quería. Lo empecé a vender dentro de la comunidad de galgos, porque eran quienes entendían exactamente el problema.

De a poco, mucha gente comenzó a interesarse por los diseños y pedían más, incluso para otros tamaños de perro. Así fue como decidí expandir KEOMA. Siempre estamos buscando cosas nuevas por hacer, para conservar la finalidad que tiene nuestra marca: estilo, funcionalidad, solución a un problema y diseño.